Pedro J. Alcázar


La gran pena de mi historia es que sólo llevo 3 años y medio dentro de la fotografía y me duele no haber conocido este mundo muchísimo antes.
Con mi poca experiencia puedo decir que la fotografía es inigualable a todo. Puedes captar un instante, una historia, un momento crucial en tu vida que siempre tendrás expuesto en tu memoria. Todo eso me hace sentir afortunado por haber conocido este modo de vida.
He puesto en práctica muchas técnicas de fotografía, pero creo que sin duda alguna la que me hace soñar es la técnica Light Painting.
Mucho se podría decir de esta técnica, pero muchísimo más se podría soñar con ella.
Encontrarte en la oscuridad sin nada que te guíe e introducirte en mundos que solo tú puedes entender, eso es algo que intentaré disfrutar siempre. Podrá no gustarte la técnica, es posible que no la entiendas, pero lo que uno siente pintando con luces en la oscuridad es algo único, y por eso esta técnica merece un hueco en este mundo tan apasionante.
Espero y deseo que con el tiempo, todo mi trabajo merezca algo la pena y que los grandes fotógrafos admirados por mí, algún día al menos dejen caer una mirada constructiva hacia esta técnica que sin duda alguna es difícil de conseguir. La fotografía nocturna es un mundo especial, diferente y el simple hecho de elaborar una fotografía se hace muy complicado. El Light Painting es otra vuelta de tuerca más en este mundo noctámbulo.
El seudónimo “El niño de las Luces “ es otra prueba más que explica cómo me siento cuando realizo esta técnica, uno disfruta creando en la oscuridad, inventando formas y aprendiendo de las miles de fotos no validas.
Quiero disfrutar este momento, quiero divertirme con la fotografía y el Light Painting es una bonita casita donde vivir.























